La Universidad de Huelva acogió este año las Jornadas Anuales de los Consejos Sociales de las Universidades Españolas, celebradas los días 9 y 10 de noviembre. Durante estos dos días se abordaron cuestiones como la estrategia española para la Educación Superior, las reformas estructurales en los Sistemas Universitarios europeos o el papel de los Consejos Sociales en el Sistema de Gobierno Universitario.

La inauguración corrió a cargo de María Antonia Peña, rectora de la Universidad de Huelva; Gabriel Cruz, alcalde de Huelva; Manuel Torralbo, secretario general de Universidades, Investigación y Tecnología de la Junta de Andalucía; Jorge Sáinz, secretario general de Universidades; Miguel Palacios, presidente del Consejo Social de la Universidad de Huelva; Antonio Abril Abadín, vicepresidente de la Conferencia de los Consejos Sociales en el momento de celebrarse las jornadas, y Prudencio Escamilla, presidente del Foro de los Consejos Sociales de las Universidades de Andalucía.

Durante esta presentación Palacios anunció el inicio de unas jornadas de reflexión sobre la reforma universitaria. Abril Abadín, por su parte, puso el foco en la gobernanza. “Nunca había visto un terreno tan abonado y tan proclive a la reforma de la Universidad española. Es el momento de abordarla y para ello necesitamos generosidad, altura de miras, voluntad y ser capaces de cubrir las exigencias”, explicó.

Torralbo afirmó que “el punto de partida es saber a lo que queremos llegar. España es el segundo país del mundo en el que un joven tiene más opciones de estudiar en la Universidad (solo por detrás de Inglaterra), por lo que se pone de manifiesto que la gratuidad y la accesibilidad son los ejes de nuestro modelo”. Además, añadió que “hay que reflexionar sobre el relevo generacional” en las plantillas de las universidades y destacó que tanto la financiación como la autonomía son importantes y que hay que avanzar en dos áreas: “la rendición de cuentas y la transparencia”. “Una vez superada la crisis, hay mayor disposición para afrontar los retos”, concluyó.

El secretario general de Universidades, Jorge Sáinz, señaló que “la universidad española siempre mira a Europa”. Hizo hincapié en el hecho de que “la mejora que la Unión Europea exige es el incremento de las relaciones entre Universidad y empresa y en la orientación laboral, donde los Consejos Sociales tienen un papel fundamental”. Además, Sáinz destacó la importancia de aplicar la flexibilidad en la gobernanza, de dotar de una

mayor autonomía a las universidades y de ver los requerimientos de los Consejos Sociales para ejercer el control. Concluyó afirmando la necesidad “de fijar objetivos cumplibles para garantizar el retorno de la inversión” y mostrando la predisposición del Gobierno “para escuchar el planteamiento de los Consejos Sociales y apoyarlos”.
El alcalde de Huelva también dedicó unas palabras a la Universidad y su importancia: “Vivimos en una sociedad cambiante, la Universidad tiene que liderar los cambios y no ir detrás de ellos para conseguir una sociedad más libre y democrática”.

La inauguración finalizó con la intervención de la rectora de la Universidad de Huelva, María Antonia Peña. “La Universidad debe estar abierta para responder a las demandas del entorno y dar servicio a los ciudadanos en lo referente a transparencia, solvencia y participación y en ello los Consejos Sociales juegan un papel clave”. Así mismo, Peña subrayó la importancia de la internacionalización y el gran reto que ésta supone y finalizó afirmando que “si se marca un rumbo definido y estamos unidos, vamos a conseguir la reforma”.

Estrategia necesaria
Tras la presentación se dio paso a la conferencia inaugural: “Estrategia Española para la Educación Superior”, que tuvo a Jorge Sáinz, secretario general de Universidades del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte como ponente y a Prudencio Escamilla, presidente del Consejo Social de la Universidad de Cádiz, como moderador.
Sáinz comenzó su intervención alabando el carácter abierto de la Universidad en España: “el 31% de los jóvenes en edad de estudiar están en la Universidad”, afirmó. Prosiguió señalando la necesidad de “plantear un pacto para conseguir la Universidad que queremos” y aportó algunas cifras: “Este año hay 1.558.685 estudiantes en la Universidad (grado, primer y segundo ciclo, máster y doctorado). Una cifra que rompe tendencias decrecientes de años anteriores, con 15.500 alumnos más en grado y 13.702 (un 8% más) en másteres.

Como tendencia, los alumnos cada vez compatibilizan más sus estudios de posgrado con trabajos, siendo de un 20% la tasa de transición”. “Sin embargo –continuó- el Ministerio trabaja con la CRUE para compensar la caída en los estudios de ciencias, donde hay una mayoría de hombres”. En este sentido destacó que “hay que tratar de convencer a las mujeres para cambiar esta tendencia y comenzar a formarlas desde bachillerato, ya que cuando una mujer destaca se le suele recomendar que haga la carrera de Medicina”.

Por otro lado, abordó la bajada del número de alumnos extranjeros en estudios de grado y alabó la buena aceptación del programa Erasmus, “en el que somos número uno”. Subrayó “la universidad de calidad que tenemos” y destacó los casos de la UNED, “muy importante para los alumnos con discapacidad”; de la Universidad de Jaén, “una de las 100 mejores del mundo en informática”; y de la Universidad de Almería, “cuyo impacto en temas como el agua o las técnicas agrícolas es tremenda”.

Posteriormente pasó a hablar de temas económicos, en los que, según explicó, “los Consejos Sociales tienen un papel importante”. En su opinión, “ha mejorado la situación

financiera de las Universidades. Las transferencias corrientes de las comunidades a las universidades han pasado a ser un 62,3% en 2015, frente al 62% en 2014. Mientras que el peso de las tasas y los precios públicos es cada vez menor. Muchas universidades han anunciado una disminución de las tasas y, además, se está recuperando la inversión de las empresas en estas”.

En su ponencia, el secretario general de Universidades señaló los que considera que son los ejes más importantes sobre los que debe girar la Universidad:

1. El estudiante es el centro de la estrategia
2. Las universidades deben ser inclusivas y de calidad (sin discriminación por lugar de
nacimiento ni por poder adquisitivo).
3. Debe de estar internacionalizada y vinculada a la sociedad.
4. Flexible
5. Movilidad entre universidades
6. Modernización de la estructura de las universidades
7. Marco financiero estable
8. Capital humano con futuro (atraer a los mejores profesionales)

Además, Jorge Sáinz comentó que “necesitamos ser capaces de atraer a los mejores profesores, tenerlos incentivados y motivados para formar, investigar y aportar a la sociedad. También apuntó el plan de internacionalización junto a la UE para atraer más extranjeros a las universidades españolas y señaló el idioma español como una ventaja. Sin embargo, subrayó que hay que “reducir la burocracia universitaria y hacerla más eficiente y más competitiva”.

En lo que respecta al programa Erasmus, explicó que “España ya no es el país que más alumnos envía” y también destacó que “el 93% de los Erasmus que vienen a España, aseguran que los centros en las que estudian en España son al menos tan buenos, o mejores, que los de su país de origen”. En este contexto también se refirió a que en máster y en postgrado “no estamos tan alejados” e hizo hincapié en aprovechar el Brexit para que los alumnos que finalicen el programa allí vengan a España.

Finalizó su intervención comentando algunos de los acuerdos vigentes con la Fundación Repsol y la ONCE para fomentar los campus inclusivos y pidió seguir trabajando en este campo. “Hay que abrir la Universidad a la sociedad y los Consejos Sociales son importantes”, concluyó.

Tras las palabras del secretario general de Universidades llegó el turno de preguntas de esta primera mesa, en el que se abordaron temas como la globalización, los programas de becas o el Estatuto del Personal Docente e Investigador.

Reformas estructurales
La siguiente mesa, en la que se habló del “Estudio sobre Reformas Estructurales en los Sistemas Universitarios Europeos”, estuvo compuesta por Antonio Abril Abadín, vicepresidente de la Conferencia de Consejos Sociales y Presidente del Consello Social de la Universidad de A Coruña; Martí Parellada, editor del estudio y coordinador general del Informe CYD y Daniel Samoilovich, editor del estudio y director de la Asociación Columbus. Estuvo moderada por Miguel Ángel Acosta, secretario general de la Conferencia de Consejos Sociales.

Abril Abadín fue el encargado de iniciar la ponencia y lo hizo señalando “el valor de que la Conferencia de Consejos Sociales, la Fundación CYD y la Cámara de Comercio de España se hubiesen puesto de acuerdo” para realizar el estudio. Además, afirmó que “estamos trabajando sobre la regulación de la transferencia de conocimiento para que las universidades sean los motores del desarrollo social y económico”. Quiso destacar dos puntos de las conclusiones del trabajo: “que las reformas europeas llevan a un órgano único de gestión para elegir rector por méritos y no necesariamente procedente de la misma universidad. El estudio pone de manifiesto que la gestión del talento mejora la Universidad” y que “se huye de los regímenes estatutarios porque necesitamos ir al régimen de contratación laboral para que no haya límites”.

Por su parte, Samoilovich subrayó la necesidad de crear nuevos órganos de gobierno en la Universidad a los que incorporar personas externas y la necesidad de dotar de una “mayor responsabilidad a las posiciones personales y de una mayor profesionalización de la gestión institucional”. También explicó que las reformas realizadas en algunos sistemas universitarios fueron posibles gracias a un mayor aporte de fondos públicos y que en estos sistemas “coexisten los funcionarios con personal contratado”. Al hilo de la intervención de Sáinz, en la que se habló de los presupuestos, Samoilovich se preguntó si el aumento de presupuestos tras la crisis será “café para todos o un instrumento político” y si la renovación de personal por envejecimiento “se hará, o no, por meritocracia”. Para finalizar destacó que “las reformas requieren tiempo y suponen políticas de Estado al margen de coaliciones políticas” y que “los problemas surgidos se habían planteado en otros lugares” y, por lo tanto, “las soluciones podían ser una referencia”.

Martí Parellada, durante su intervención, señaló la necesidad de “afrontar la reforma y la gobernanza de la Universidad española con los consensos necesarios”. A su parecer las tendencias generales en Europa son:

– Competencia creciente entre universidades tanto nacionales como internacionales.
– Órganos de gobierno con personal externo. ¿Es necesario que el personal sea
funcionario?
– Más autonomía y más sistemas de control. Hay países donde se destinan recursos
públicos para estimular la fusión de Universidades.
– Creación de agencias de calidad y de financiación.

Parellada concluyó su ponencia señalando que “las reformas son procesos temporales pero que pueden durar dos décadas” y subrayó la similitud del proceso en casi todos los países. “La crisis ha puesto sobre la mesa la necesidad de optimizar la Universidad: en seis años se han reducido un 15% los presupuestos en las instituciones públicas”, finalizó.

Miguel Ángel Acosta, moderador de la mesa, quiso añadir que “nos encontramos en un cambio de época y otros países lo han aprovechado para mejorar los sistemas de gestión. Si no afrontamos los cambios nos podemos quedar fuera del sistema europeo. Hay que

implicar a la sociedad en las Universidades, mejorar la profesionalidad del personal y la rendición de cuentas”.

Al finalizar la mesa se abrió un turno de preguntas en el que se plantearon cuestiones relativas a la reforma de la Universidad en nuestro país, la necesidad de consenso y voluntad política para llevarla a cabo y el importante papel como motor del cambio que los Consejos Sociales deben adoptar en este proceso.

La clave de la gobernanza
La sesión vespertina de las Jornadas se inició con la mesa redonda “Hacia una nueva gobernanza de la Universidad Española”, que estuvo conformada por los portavoces de la Comisión de Educación y Deporte del Congreso de los Diputados: Silvia Valmaña, del Partido Popular, Ignacio Urquizu, del Partido Socialista, y Marta Martín, de Ciudadanos. Como moderadora actuó Amparo Rubiales, presidenta del Consejo Social de la Universidad Pablo de Olavide.

Silvia Valmaña inició el debate: “aunque las Universidades españolas no aparecen en los rankings de excelencia en el puesto en el que deberían estar, tenemos ejemplos de excelencia”, dijo. “La Universidad está lastrada por una rigidez excesiva, falta de transparencia y necesidad de financiación y en la gobernanza los Consejos Sociales deben tener un papel fundamental, tanto en la decisión como en la ejecución”, añadió. Valmaña señaló para continuar que este cambio traerá conflictos por el marco legal en el que predomina la autonomía y por la diversidad de universidades que hay en España. Por todo esto, explicó, “el Partido Popular apuesta por modificar la gobernanza dando más peso a las empresas y agentes sociales en la toma de decisiones. En este camino hacia la rentabilidad el concurso de todos los agentes es imprescindible”. La portavoz del PP concluyó afirmando que “la Universidad es uno de los estamentos más conservadores que hay y cualquier pequeña reforma es una convulsión interna. Tenemos que adaptarnos al cambio y mejorar el marco normativo es imprescindible para dar flexibilidad, no para que sea algo monolítico”.

Ignacio Urquizu, portavoz adjunto del grupo socialista, afirmó que desde el PSOE “creen en la autonomía de la Universidad y, por tanto, consideran que tienen que decidir ellas mismas cómo se quieren gobernar”. Enumeró cuatro desafíos:

1. La gobernanza. Es un problema de democracia en todas las instituciones de una sociedad más exigente e informada y que quiere participar más en la toma de decisiones. “Tenemos que aprender lo que ocurre en otras instituciones para atraerlas a la Universidad y los Consejos Sociales deben tener un papel predominante.

2. Dimensión internacional. Las Universidades deben abrirse hacia fuera. “¿Por qué no dar entrada en los Consejos Sociales a gente de otros países?, puede ser una forma de globalizarse”, afirmó.

3. LaUniversidadesdelasociedad,queesquienlafinancia,yesantequienhayquerendir cuentas. “Los Consejos Sociales deben tener un papel relevante en la transparencia de la Universidad”.

4. Hay que reflexionar sobre el papel de la democracia en la Universidad porque algunos problemas se derivan del funcionamiento de ésta y son más complejos de lo que parecen.
Además, señaló que desde el Partido Socialista consideran que hay que introducir cambios: “Tenemos que hacer cosas distintas y con prudencia, sin destruir las buenas cosas realizadas hasta ahora, respetando la autonomía universitaria y fijando un modelo de Universidad”. “Hay un diagnóstico compartido de lo que ocurre, eso es un buen principio”, añadió. Ignacio Urquizu finalizó su intervención apuntando que “la Universidad española no es un desastre” y apuntó que hay varios problemas “como de financiación, de carrera profesional o de endogamia”.

Completó las intervenciones Marta Martín, de Ciudadanos, que subrayó la importancia de responder a dos demandas: “formar a gente con el mejor conocimiento posible y crear un sistema competitivo”. Según afirmó, “hay un problema de alejamiento entre la Universidad y la sociedad, hay que garantizar un mecanismo de rendición de cuentas y cambiar el sistema de financiación y de gobernanza” y por ello, Ciudadanos propone una reforma en tres sentidos:

1. Administrativa. Racionalizar las universidades y flexibilizarlas. Según Martín, el partido “defiende la autonomía, pero con una mayor rendición de cuentas”. “Hay que gestionar más eficientemente los recursos públicos para adaptar las especialidades; hay que eliminar las ataduras que constriñen las universidades e ir a un doble sistema de contratación.

2. Social. La Universidad necesita más libertad.

3. Financiación y gobernanza. “Proponemos una financiación igual en función del número de
alumnos y una complementaria por objetivos en docencia, transferencia…”. “Podríamos empezar a aplicar el sistema en los campos de excelencia y después trasladarlo al resto”, explicó.
La portavoz de Educación de Ciudadanos continuó su ponencia animando a las universidades a que “den pasos en la gobernanza para ver qué funciona mejor”. “Habría que medir estos resultados y, en función de ellos, dar la financiación complementaria”, explicó.
Finalizó afirmando que “la equidad es tratar a cada uno como le corresponde” y matizó que, si por ella fuera “ya estaría en marcha la reforma”.

Entre la CRUE y la CCS
La última mesa redonda del primer día se centró en el tema “Hacia una nueva gobernanza de la Universidad Española”. El vicepresidente de la CRUE y adjunto al rector de la Universidad Politécnica de Valencia, Juan Juliá; Magdalena Cantero, presidenta del Consejo Social de la Universidad de Almería, y José Adolfo Azcárraga, profesor emérito de Física Teórica de la Universidad de Valencia e IFIC, arrojaron luz sobre este tema. La mesa fue moderada por Jesús León, vicepresidente del Consejo Social de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

El encargado de iniciar el debate, Juan Juliá, comenzó afirmando que, aunque la gobernanza es deseable, “hay que diferenciar lo urgente de lo importante”. “Desde 2007 hemos perdido 10.000 empleos, nuestros mejores muchachos se nos han ido a otras universidades del mundo y se han quedado allí. Hay 11.000 profesores menos menores de 40 años que antes de la crisis”, explicó. Juliá hizo hincapié en la necesidad de atraer a los alumnos buenos y garantizar la solvencia de la Universidad. “Necesitamos una gobernanza más ágil, afirmó, pero ésta tiene que ser sistémica y global y debe incluir la autonomía”.

Juan Juliá también puso de manifiesto que no comparte la idea de que “tenemos una mala Universidad” y destacó que España es el séptimo país a nivel mundial con la Universidad más inclusiva. “Es mejorable, pero hay que reformarla con afecto, mesura y cabeza y sin olvidar lo que históricamente ha hecho”, concluyó.

Álvarez, por su parte, comenzó su intervención afirmando que “todas las universidades no pueden ser iguales y cada una tiene que elegir su misión”. Además, hizo referencia a la gobernanza que, según sus palabras, “implica flexibilizar el modelo y debería contar con un órgano directivo donde se aglutine el 50% del claustro: un 25% externo a la Universidad y el otro 25 propuesto por los candidatos de ambos”. “El presidente debería ser externo y con capacidad para nombrar o destituir rectores”, añadió. También hizo referencia a los Consejos Sociales, explicando cómo a veces “se nos ha percibido como el Caballo de Troya” y también subrayando que “deberían mantener en tensión a las universidades, ser autocríticos y dejar de ser ratificadores de decisiones que nos vienen impuestas”. “Los Consejos Sociales tenemos que formar parte de más órganos de decisión sin ser ornamentales”, concluyó.

La mesa redonda finalizó con la participación de José Adolfo Azcárraga, profesor emérito de Física Teórica de la Universidad de Valencia, que inició su ponencia explicando que, “aunque nadie dice que las universidades sean malas, España no tiene la que se merece”. Azcárraga añadió que “la especialización es necesaria y el sistema de gobierno mejorable” e hizo una crítica a la CRUE, afirmando que “no ha estado a la altura con la implantación de Bolonia y con el 4+1, que es único en Europa. Debería haber apostado por el 3+2”. Para finalizar su intervención dio algunas soluciones como cambiar el sistema de gobierno universitario, premiar el esfuerzo o preservar a los mejores investigadores. “Hay reformas necesarias que deben venir de arriba. La Universidad es incapaz de reformarse por sí misma, lo dice mi larga experiencia”.

Los Consejos Sociales, protagonistas
La jornada del viernes se inició con la mesa redonda “El papel de los Consejos Sociales en el Sistema de Gobierno Universitario”. Estuvo compuesta por Miguel Palacios, presidente del Consejo Social de la Universidad de Huelva; Manuel Villa-Cellino, presidente del Consejo Rector de la Universidad Antonio de Nebrija; Ernesto Pedrosa, presidente del Consejo Social de la Universidad de Vigo y moderada por Concha Yoldi, presidenta del Consejo Social de la Universidad de Sevilla y vicepresidenta de la CCS.
Palacios fue el encargado de iniciar el debate sobre el papel de los Consejos Sociales, destacando que las universidades “deben ser permeables a las necesidades de la industria”. En lo que se refiere a los Consejos Sociales, afirmó que pueden aportar “integrantes muy variados y la rendición de cuentas”.

Villa-Cellino centró su exposición en el papel de las universidades privadas y su sistema de gobierno, que en su opinión “cumple su misión, que es poner en valor lo que aportan a la sociedad y a las empresas”. Según explicó, “las privadas presentan un panorama amplio, diverso y atractivo. Todavía son muy jóvenes, la mayoría tienen menos de 25 años, y están inmersas en un proceso de concentración creciente”. “Su aportación en España tiene mucho valor: son un servicio público sin coste para el Estado, promueven la igualdad de oportunidades, se adaptan rápido a los requerimientos europeos y son capaces de competir en un mercado imperfecto”, añadió, subrayando también que “mientras no seamos más selectivos será difícil llegar a la calidad deseada”. Haciendo referencia a los Consejos Sociales, afirmó que “deberían actuar como propietarios de las universidades”.

El presidente del Consejo Social de la Universidad de Vigo, Ernesto Pedrosa, hizo hincapié durante su ponencia en la necesidad de saber “cuándo se aplicarán las reformas” ya que, en su opinión, “si se retrasa su aplicación puede que no sean válidas”. “Debemos seguir haciendo hasta que llegan las reformas para crear ciudadanos responsables y críticos”, afirmó refiriéndose a los Consejos Sociales. Continuó recordando que estos “tienen la capacidad para tumbar un presupuesto o rechazar una titulación” siendo esto, paradójicamente, lo que “más nos da y más nos quita”. “Los Consejos Sociales dotan a las universidades de mecanismos para sacarlas de su tendencia al aislacionismo y son los que deben soportar el verdadero mandato de representar a la sociedad”, finalizó.

Tras esta ponencia comenzó la mesa redonda “La Reforma de la gobernanza en los sistemas universitarios europeos” en la que participaron Pedro Manuel Gonçalvez, presidente del Consejo General del Instituto Politécnico de Leiria, y Manuel Antonio Assunçao, rector de la Universidad de Aveiro. Moderó Daniel Samoilovich, director de la Asociación Columbus.

En esta mesa pudo verse un ejemplo práctico sistema universitario europeo -el portugués-, y que se recoge en el estudio que realizó la Conferencia de Consejos Sociales en colaboración con la Cámara de Comercio y la de la reforma de la gobernanza en un
Fundación CYD.

Gonçalvez abordó los cambios que se han hecho tras la puesta en marcha de la reforma,
como el aumento de participación o la agilización en la toma de decisiones y en el sistema en general.

Por su parte, Manuel Assunçao, además de explicar aspectos de la financiación, comentó
qué queda después de haber aplicado esta reforma destacando que “todas las
universidades/fundaciones tienen el mismo acceso a la financiación, son propietarias de sus campus, pueden comprar y vender sin permiso del Gobierno, tienen la posibilidad de
crear carreras propias y tienen personal contratado y funcionario”.

La última ponencia de las Jornadas de los Consejos Sociales fue “Estudios y Títulos
Universitarios. Comparación internacional del sistema universitario español” y en
ella participó José Arnáez Vadillo, director de ANECA. Francisco Luis Córdoba, presidente
del Consejo Social de la Universidad de Córdoba actuó como moderador.

Arnáez Vadillo comenzó explicando la función de ANECA y sobre la duración de los
grados en diferentes países del mundo. En su opinión, las ventajas de los grados más
cortos es que “son más económicos, los secundarios son muy potentes y se protegen los
niveles de postgrado investigador”. En cuanto a las desventajas, afirmó que “para muchos
no son adecuados para la empleabilidad y dificultan el empleo”. También tuvo palabras
para los grados largos, ya que según sus propias palabras “enriquecen los planes de
estudio”.

En lo referente al número de universidades en España, destacó que “no sobran
universidades públicas, ya que nuestro país tiene una universidad por cada 900.000
habitantes y otros países, como Finlandia, una por cada 129.000”. Sin embargo, sí
comentó que el “gran déficit de la Universidad es la internacionalización o capacidad para captar estudiantes extranjeros”, concretamente somos el país que menos estudiantes
extranjeros atrae de toda la Unión Europea ya que muchos otros países “se lo están
trabajando”. Por el contrario, “el panorama es diferente en Erasmus”, señaló, ya que “en
2012 mandamos y recibimos a los mismos estudiantes, aunque somos más atractivos
para las sociales y humanidades que para las ciencias”.

El director de ANECA también abordó el tema del profesorado: “46.000 de 115.000 profesores son funcionarios. El 39% tiene más de 40 años y la tasa de profesores menores de 30 años ha bajado”. En lo referente al gasto universitario público, señaló que “el 25% del gasto en Educación lo absorben las universidades, pero, aún así, nuestro país se queda muy por debajo el 1,3% del PIB”. En el apartado de gasto privado, afirmó que España “está en la media, pero que a más inversión más investigación y mejor posición en los ránquines”.

Quiso dedicar unas palabras a las incertidumbres que vive la Universidad en España,
subrayando “la crisis, la reducción de la inversión e investigación y el envejecimiento de los profesores y la población”. Por todo ello, explicó, “las universidades tendrán que
replantearse sus objetivos”.

José Arnáez Vadillo finalizó su ponencia haciendo una lista de retos que debe asumir la Universidad, entre los que están: “el trabajo conjunto entre los Consejos Sociales y los rectores, la financiación estable y los contratos programa con resultados constatables, la gobernanza, el liderazgo para los equipos de gobierno, las alianzas entre universidades para ser más competitivas y globales y la internacionalización”.

El punto y final a las Jornadas corrió a cargo de Aurora Vélez, responsable de Universidades de la Diputación de Huelva; Miguel Palacios, presidente del Consejo Social de la Universidad de Huelva, y Antonio Abril Abadín, vicepresidente de la Conferencia de Consejos Sociales.

 

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